jueves, 24 de enero de 2013

Un día frío

Estar paseando por la playa, un día de invierno, con el aire que traviesa todo tu cuerpo y sentir como el frío se clava en tus huesos. Con ese tipo de gente, que puedes ser la persona que realmente eres, que te respectaran igual... Que no importa como fue tu pasado, si en un futuro estés con ellos. Ese tipo de gente que te sacan una sonrisa cada día, aun que sea el día más triste que has vivido. En ese momento, no tienes preocupaciones. En ese momento puedo sentir como vuelvo a mi infancia. Esa infancia donde el único problema que teníamos era cuando no podíamos jugar.Que cada día había una sonrisa en la cara.